jueves, 19 de marzo de 2009

Intentando hacer amigos

Decía en mi “primera” entrada que convertí mi anterior blog en un lugar donde hacer amigos “virtuales”, a falta de otros de carne y hueso. Lo cierto es que resulta muy difícil para la gente como yo –tímidos crónicos- relacionarse con otras personas, o más bien, empezar a relacionarnos con otras personas.

No comprendo como la gente es capaz de mantener las amistades, salvo que permanezcan, tanto ellos como los demás, en el mismo sitio durante toda la vida. Pero cuando, como es mi caso, te trasladas varias veces, ¿cómo lo haces? Se puede mantener el contacto. Llamar por teléfono, escribir correos, incluso quedar alguna que otra vez, cuando vas por el pueblo. Pero ¿cómo llevas el día a día? ¿Qué haces los fines de semana? Y encima, al hecho de tener que empezar de nuevo –la confianza y la amistad no se fraguan en días- se añade el factor “edad”. Dicen que cada vez hay más “singles” o, como se dice en español, solteros. Cada vez son más las personas que “deciden” vivir solas, sin pareja. Sin embargo en mi entorno casi todos están casados o en “tramite de”. Cuando te metes en los cuarenta, encontrar gente como tú, solteros o separados sin críos, es cada vez más difícil.

El otro factor a tener en cuenta es que normalmente la gente tiene ya su grupo de amigos, y si bien tú por cuestión de trabajo ya tienes una relación con esa persona y decides salir con ella, ahora tienes que integrarte en el grupo.

Lo más probable es que esto no sean más que excusas, como siempre. Una razón para seguir escondido en mi casa, sin salir más que para comprar. Cuando era joven y vivía en casa de mis padres me gustaba quedarme en la salita, con la puerta cerrada e intentando aislarme del resto de la casa. En cierta ocasión mi padre me expresó su preocupación –a su manera, como siempre-, diciéndome que aquello no era normal, y que terminaría encerrándome en un armario. Bueno, no he llegado a ese extremo, pero casi…

Lo curios del caso es que yo creo que quiero relacionarme. Sinceramente pienso que quiero conocer gente y salir a tomar copas, charlar, ir al cine. Hacer esas cosas que se supone que hace la gente normal. Pero no sé como. No sé como encontrar gente que esté en mi situación. Tampoco es un requisito indispensable que estén igual de solos que yo. No me importaría salir con un grupo ya formado, aunque tarde un poco más en coger confianza. Mi problema no es confraternizar, mi problema es romper el hielo. No sé como empezar. Luego, cuando ya está la cosa en marcha, me desenvuelvo bien. Tengo un buen concepto de mi mismo, aunque esté mal decirlo, y tengo un trato muy agradable. La pega está, como he dicho, en establecer el primer contacto.

Y en eso estamos. Inscribiéndonos en páginas de contactos, buscando gente que busque gente, valga la redundancia, para formar grupos y salir. Buscando cursos, talleres y similares para conocer gente, etc. Sólo espero no aburrirme demasiado pronto –otra vez- y perseverar hasta conseguir algo. Ahora no quiero una relación sentimental, solamente conocer gente y salir este aislamiento social que yo mismo me estoy imponiendo.

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