miércoles, 18 de marzo de 2009

Volver a empezar

La verdad es que no sé muy bien como empezar –o mejor dicho, retomar- este blog. Después de tener el otro bastante avanzado y con algunas entradas, comenzar de nuevo se hace raro. Pero creo que es lo mejor. De este modo empezare nuevamente desde el principio, intentando evitar los errores cometidos en el antiguo –como lo de decirle a la gente que tienes cerca que estás escribiendo en un blog-. Sé que voy a perder los escasos lectores que tenía, pero también se trata de eso, de empezar donde nadie te conoce. Donde puedes expresarte con libertad y sin preocuparte de que pensaran los que te lean.


Cuando abrí el otro blog, dije que quería que aquello fuera una especie de diario. Un sitio donde colgar impresiones, pensamientos –a menudo erráticos y dispersos- y donde poder desahogarme. Mi intención era colgar alguna que otra historietilla, algún chascarrillo, pero sin ánimo de ser leído. Era para mi uso personal. Pero como un Doctor Frankenstein cualquiera terminé perdiendo el control sobre mi criatura.


Al empezar a moverme por otros blogs y ver los comentarios que dejaban los lectores sentí envidia. Yo también quería que la gente me leyera. Quería convertir mi espacio en una especie de foro, donde la gente dejara comentarios, no solamente sobre la entrada en particular, sino sobre cualquier cosa. Cuando me di cuenta, estaba intentando hacer “amigos virtuales”, a falta de otros de carne y hueso, y para eso tuve que sacrificar el fin primigenio del blog. De ser un lugar donde soltar ideas y pensamientos incoherentes pasó a ser una especie de magacín donde colgar historias, cuentos y anécdotas, algunas simpáticas, otras emotivas. De vez en cuando “publicaba” alguna reflexión, de esas de las originales, pero al final pudo más el ansia de comentarios que las ganas de desahogarme. Intenté darle al “público” aquello que yo creía que querían.


Además, se corrió la voz y empezó llegar gente conocida, por lo que tuve que empezar a medir lo que decía, no porque fuera a decir algo malo sobre ellos, no es mi estilo, sino porque no quería dar demasiada información sobre mí. Aun así, desnudé mi alma más de lo que era aconsejable. Eso se acabó. Este espacio que estoy creando será aquello para lo que fue concebido. Mi propio desierto donde poder gritar a gusto, sin preocuparme de si alguien me escucha o no.



He dicho.

1 comentario:

Tesa dijo...

Para mí es un honor que me hayas invitado a pasar.
Gracias otra vez.