Llevo ya algún tiempo sin actualizar este blog, y aunque sé que nadie lo lee -aparte de mí, obviamente-, no quiero dejarlo abandonado como el otro.
Si lo pienso bien, es buena cosa eso de no tocarlo mucho. El retomar este blog fue para expresar aquello que me reconcomiera por dentro y no puedo contar a nadie, y si ahora no escribo es porque no hay nada que me reconcoma. De todas formas, y para tener algo en que entretenerme –el urólogo me ha dicho que deje descansar un poco el asunto, que cualquier día se me va a quedar en la mano, y nunca mejor dicho-, voy a tomarme esto como una especie de “diario”. Pienso escribir aquí las chorraditas que me pasen, en plan quinceañera cursi. Y cuando no tenga nada que contar, lo que será la mayoría de los días –mi vida es muy triste y aburrida- colgaré algún vídeo o pondré enlaces a páginas que considere interesantes. Cómo dice un amigo mío cuando llega lleno de arañazos: “El gato es mío y me lo follo cuando quiero…”.
Y para comenzar esta nueva etapa o enfoque, contar que ayer di un paso más en mi carrera de metrosexual/crisis de los cuarenta: ¡Me depilé las cejas en un centro de belleza! Y debo decir que fue una experiencia, cómo diría yo… agónica. Sí, esa es la palabra: “Agónica”. ¡Virgen Santísima, que dolor! No había llorado tanto ni cuando vi “Alatriste” en el cine. Yo estaba acostumbrado a depilarme el entrecejo con unas pinzas, así que cuando la chica me hizo la cera ahí, no me molesto tanto. Pero cuando empezó con las pinzas en el resto… Joder… Si eso era solamente depilarse, parir tiene que ser la hostia. Pero bueno, una vez empezado ya no cabe la vuelta atrás, así que habrá que seguir yendo.
¡Ah! Casi se me olvidaba. Tengo que pedir cita en la nueva clínica dental. Lo primero del todo es la limpieza de boca, que para eso tengo una o dos gratis al año, y luego preguntar por un tratamiento de blanqueamiento con luz fría o algo así.
Coche nuevo –porque acabo de cambiar de coche. Ahora tengo un C4, bueno, lo tendré en unos días-, depilación, carrera todos los días, régimen, blanqueamiento dental… Sí, definitivamente esto va ser la famosa “crisis de los cuarenta”…
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